Slider
Nuestro contenido


Encuesta AIAN: 78% de los mexicanos está confundido sobre qué comer

Autor: AIAN | 21 mayo, 2019

 

Para saber qué comer, debemos estar informados de manera que nos permita incorporar alimentos ricos en nutrimentos a nuestra dieta.

 

Sin embargo, la información correcta no siempre es entendible para el público ni está fácilmente disponible, lo cual ha generado una gran confusión sobre temas de alimentación entre la población mexicana. Esta confusión se ve claramente reflejada en la encuesta nacional elaborada por el Centro de Estudios de Desarrollo Estratégico de la Universidad de Guadalajara, donde el 63 por ciento de las personas encuestadas señalaron que es difícil saber en qué creer a la hora de comer.

 

Encima de la falta de información accesible que existe respecto a la calidad nutrimental de los alimentos, para los mexicanos es difícil saber qué comer porque, según la misma encuesta, sus conocimientos básicos sobre alimentación son limitados.

 

Afirmación

“Necesito más información para comer sano”

“Es difícil saber en qué creer”

Mayor nivel de acuerdo

78.6%

64.0%

 

Al preguntar sobre el consumo ideal de calorías diarias para cada entrevistado según su especificación de peso y edad, el 44% de los encuestados no pudo proporcionar un número. Mientras que, dentro del 53% que respondió, más del 80% de las personas respondió un número incorrecto de calorías. Las limitaciones de conocimientos alimentarios en México, reflejados en estos resultados, se deben a un vacío de enseñanza e información pública sobre cómo tener una dieta más nutritiva.

 
 

A esto se le añade un dato que manifiesta la raíz del problema: el 78.3% de las personas está de acuerdo o muy de acuerdo en que se necesita más información para comer saludablemente.

 

La falta de información tiene un impacto directo en los hábitos alimenticios. Esto lo respalda un estudio publicado por la revista nutricional, Appetite, que mide los efectos del conocimiento nutricional en la toma de decisiones alimentarias bajo un modelo de procesos cognitivos.

 

El análisis concluye que los consumidores con mayor conocimiento nutricional previo toman decisiones alimentarias que contribuyen a una dieta más saludable, e interpretan adecuadamente los etiquetados de comida – sin importar el sistema (Appetite, 2015). En otras palabras, es fundamental informar a las personas sobre nutrición para mejorar sus hábitos alimenticios.

 

Al vacío de información existente se le agrega una capa de complejidad: la encuesta indica que el mexicano promedio cree que come bien y, por lo general, no le interesa mejorar su alimentación.

 

Para comer de manera más balanceada y saludable, se podría empezar por informar a los mexicanos, con veracidad y objetividad, sobre qué comer. Pero este primer paso para mejorar la alimentación requiere de voluntad de cambio y un diagnóstico realístico de parte de las personas.

 

Según la encuesta, la mayoría de los mexicanos cree que su alimentación es buena para la salud. El 54.8% de los encuestados considera que lleva una dieta balanceada y más del 65% califica su dieta como saludable o muy saludable, mientras que solamente el 2.4% reconoce que tienen una alimentación nada saludable.

 

Además, cuando se considera el problema prominente de obesidad en la población mexicana, así como la falta de conocimientos básicos sobre alimentación que revela la encuesta, llama la atención que 50.8% de los entrevistados dice no tener interés en mejorar su dieta.

 
 

A pesar de esto, las opiniones de los encuestados muestran que están interesados en saber qué comer.

 

Esto es destacable, ya que, e debate alimentario actual en México, al igual que la gran mayoría de la información pública disponible, han estado más enfocados en qué no comer. Sin embargo, los resultados de la encuesta sostienen que saber qué sí comer le resulta de mucha más utilidad a la población nacional.

 

Específicamente, 63% de las personas consideran más importante qué comer versus 5.9% que asegura que qué no comer es más importante, y el 25%, que prioriza saber cuánto comer.

   

Para mejorar la calidad nutrimental de la dieta y su impacto en la salud del consumidor, un estudio publicado en la revista médica, The Lancet, propone realizar intervenciones alimentarias enfocadas en educar a la población para que ingiera más granos enteros, nueces y semillas, frutas y verduras. Esto debido a que su consumo insuficiente, al llevar a una ingesta insuficiente de nutrimentos fundamentales, es la causa de más muertes por razones dietaras a nivel global.

 

Para incidir de manera positiva en los hábitos alimenticios de la población, se debe enfocar la conversación de una manera que le permita a las personas aprender más sobre los alimentos ricos en micronutrientes y macronutrientes que pueden incorporar a sus dietas. Proporcionar información clara y objetiva sobre la calidad nutrimental de la comida, así como concientizar al consumidor sobre la importancia de procurar alimentos nutritivos que enriquezcan la variedad y densidad nutrimental de su dieta, son dos pasos clave para mejorar los hábitos alimenticios en México.

 

Educar al público dentro de estas líneas puede enmendar significativamente el vacío de conocimientos e información que se percibe en los resultados de esta encuesta. Para lograr esto, se deberán buscar canales y mensajes que despierten un mayor interés por comer mejor, a beneficio de la salud de todos los mexicanos.